Introducción

 
 

        Adentrarnos en el fascinante mundo subterráneo, es para los que seguimos fieles a esta práctica desde hace muchos años, esa válvula de escape que necesitamos para liberarnos de las cotidianas presiones que nuestra sociedad actual nos impone, el ruido, el tiempo y los comportamientos sociales no tienen cabida en nuestro mundo subterráneo, porque en él impera el reino del silencio, de las emociones, de la paciencia y sobre todo la solidaridad con nuestros compañeros, sin los cuales no nos hubiera sido posible llegar a acometer jamás los logros conseguidos en nuestros días. 

        El ser humano desde los albores de la humanidad, siente una enorme curiosidad por todo aquello que le es desconocido, y esta se acrecienta más, cuando descubre que en lo desconocido se esconde una gran belleza y cada vez que desciende o se adentra en las profundidades de una cavidad, cada uno de nosotros siente que está realizando su particular “Viaje al Centro de la Tierra”.

         Es ciertamente un mundo para aventureros, una actividad para aquellos hombres y mujeres que buscan la respuesta al “porqué” sienten día a día la necesidad de seguir adentrándose en un mundo inhóspito donde imperan la oscuridad, el frío y el agua. Un mundo en el que al adentrarnos en él damos la espalda a las comodidades de que disponemos en el exterior, al mundanal sonido y a la luz. Son aliados de las sensaciones de estos hombres y mujeres los rios que transcurren en su interior, bravos e impetuosos creando rugientes cascadas en su constante búsqueda de la profundidad arañando sus paredes y creando enormes salas que parecen no tener fin porque no podemos ver donde empiezan y donde acaban, la desmesurada belleza de sus infinitas formaciones y concreciones calcáreas que forman en el aire delicadas y imposibles formas, y mientras el tiempo pasa, el espeleólogo lo devora sin ser consciente de ello.

        La práctica espeleológica de nuestros días es realmente inversa a la que nos motivó a nosotros hace ya bastantes años. Hoy en día el interés por realizar actividades espeleológicas se motiva más por su componente de deporte aventura que por su componente científico, sin tener en cuenta las diversas ciencias o especialidades que intervienen en este mundo subterráneo, la geología, topografía, hidrología, biología, arqueología o paleontología son algunas de las especialidades de las que tarde o temprano acabamos enamorándonos y compartiéndolas con nuestro deseo primario de descender y explorar y su importante y necesario componente deportivo.

        No quiero con este breve acercamiento a la espeleología escrito especialmente para aquellas personas que de una forma o otra sienten la curiosidad de dar sus primeros pasos en la exploración subterránea, que sea un extenso manual, si no más bien un breve pero ameno resumen de los conocimientos básicos necesarios para empezar a hacer los primeros pinitos en ella y como apoyo a nuestros continuados Cursillos de Iniciación a la Espeleología.

 
   
   
 

 

 
 

¿Que es la espeleología? por Alberto Sisternas

2

Índice